Menú

Cómo hacer un buen sexo oral a un hombre: sigue estos consejos

El sexo oral es algo que tanto mujeres como hombres disfrutan plenamente. Una manera diferente de complacer a nuestra pareja que genera enorme placer. Además de practicar sexo oral de forma segura, muchas mujeres se preguntan cuál es la forma correcta de hacerlo. En primer lugar te invitamos a dejar a un lado las imágenes de las chicas de las porno que tanta confusión han generado, para concentrarnos en estrategias reales que le darán a tu chico un gran placer. 

No tengas prisa

El sexo oral no solo es excitante por la acción de estimulación del pene que se lleva a cabo, sino también porque el hombre está consciente de que su pareja disfruta haciéndolo. Este simple hecho hace toda la diferencia, aumenta el morbo y el deseo, por eso el primer paso para hacerle un buen sexo oral a un hombre es obtener placer con la idea.

Alternando con ritmo

Es importante alternar y cambiar el ritmo: suave, intenso, chupar la mitad del pene, permitir que penetre completo en tu boca, acariciar, masturbar y continuar. Es importante no perder el ritmo pues al hacerlo ellos sienten exactamente lo mismo que tú cuando tu chico está haciéndote sexo oral y se desconcentra. Si estás muy cansada usa tu mano un rato o pasen entonces a la penetración o a otro tipo de juego previo.

Haz contacto visual

Mantener los ojos en tu chico te permitirá conseguir complicidad e interés especial, así como saber lo que está sintiendo.

No te centres solo en el pene

Está claro donde se concentra la mayor parte de la acción. Pero también deberías tener en cuenta ciertas subtramas, para que tu película concluya con un final feliz. Tus manos pueden acariciar sensualmente tanto sus testículos como su perineo (la sensible piel que recorre el camino que separa el escroto del ano). Prueba a hacerlo con las yemas o incluso suavemente con las uñas.

Cómo hacer un buen cunnilingus: consejos para mejorar tu oral

Aunque no hay una receta mágica y a cada una nos gusta una cosa, sí que puedes probar algunos consejos. ¡Todo es cuestión de práctica!

El glande del pene tiene aproximadamente 4.000 terminaciones nerviosas y el clítoris cuenta con unas 8.000, lo que convierte a estas zonas del cuerpo en extremadamente sensibles a la recepción de estímulos. Por esto, el sexo oral, bien realizado, puede producir mucho placer y de la mejor calidad.

Una vez que tu pareja está a tono, tenemos cinco puntos clave que tantear: labios mayores, labios menores, vagina, capuchón y clítoris. 

La idea es ir de menos a más, de manera constante. Comenzar alrededor de la vulva y presionar lenta pero progresivamente hasta el clítoris, sin despegar la lengua. La recomendación es no repetirse e improvisar.

Comienza a lamer con suavidad, sin apenas intensidad, los labios mayores y menores. Trata de ser delicada y sensual: lamiendo de abajo hacia arriba la vulva conseguiremos ir preparando el resto de zonas erógenas.

El sexo oral no significa que no esté permitido usar las manos: mientras vas estimulando estas zonas puedes ir tocando con tus dedos la entrada de la vagina, presionando suavemente. 

Si notas que la persona está muy excitada, es el momento de comenzar a succionar el clítoris. Sigue jugando con tus dedos en su vagina. Intenta ir al tiempo, succionando con tu lengua el clítoris y presionando con tus dedos su punto G. Si consigues dar con el compás que le gusta a ella, es un movimiento infalible. 

Otros consejos a tener en cuenta:

-Mantener la vulva bien húmeda, con lubricante o con saliva.

Estimular el clítoris, con la lengua, con movimientos circulares, alternativos, o como si escribieras letras con la punta de la lengua.

-Los cambios de temperatura pueden ser muy excitantes. Prueba con lubricantes de efecto frío/ calor, chupar un hielo antes del oral o deja volar tu creatividad

Utilizar juguetes eróticos, al mismo tiempo que la boca, para estimular la vulva, por ejemplo, un pequeño vibrador.

Esperamos que pongas en práctica estos consejos y disfruteis mucho, os esperamos en nuestro próximo artículo para aprender a sacar el máximo potencial a vuestro placer 😉

Como aumentar la libido de una mujer

La disminución del deseo sexual puede deberse a varios factores, tanto fisiológicos como psicológicos. Por suerte, existe solución a la disminución o carencia de la libido femenina.

Qué es la libido

El término libido se refiere al deseo sexual. La libido es específica de cada individuo: cada uno puede experimentar más o menos deseo. La disminución del deseo, o disminución de la libido, conduce a una disminución o pérdida del interés por la sexualidad.

Es importante que la libido se mantenga en buen estado. Cuando se tiene pareja y los dos miembros tienen ritmos diferentes puede ser un problema. La libido puede variar en diferentes situaciones, incluso en una misma persona, según los ciclos hormonales o las etapas de la vida.

¿Cúales pueden ser las causas de la libido baja?

Somos nosotras mismas que muchas veces nos imponemos límites. Incluso nos avergonzamos de expresar las inquietudes que nos perturban (como la falta de deseo) o nos cuesta confesar fantasías eróticasnecesidades relacionadas con el sexo o hablar de masturbación. Por supuesto, no podemos generalizar, pero está demostrado que las mujeres funcionamos de forma distinta a los hombres y el deseo sexual depende de múltiples factores, tanto a nivel físico como a nivel emocional.

Causas físicas

Medicación: Los medicamentos pueden ser uno de los enemigos más severos de la libido (sobre todo los fármacos antidepresivos y algunas píldoras anticonceptivas).

Cambios hormonales: Una alteración hormonal puede influir en el deseo sexual. Ciertamente puede ocurrir durante la menopausia, pero no es una ley de vida. Existen muchas mujeres que gozan de unas experiencias sexuales fantásticas durante esta tapa. También puede pasar en el postparto.

Estilo de vida: La falta de sueño y cansancio continuo.

Dolor: Sentir dolor durante las relaciones sexuales, sin duda, puede influir en tu deseo, así que busca ayuda profesional para revertir esta situación.

Causas emocionales

Estrés: El estrés puede abarcar tantos ámbitos de nuestra vida que al final, cómo no, también puede llegar a afectar a nuestro querido cosquilleo. Los problemas en el trabajo o los imprevistos del día a día al final llevan a un agotamiento mental que eleva el estrés a niveles máximos y fulmina tus ganas de pasar un buen rato, no solo con tu pareja, sino también contigo misma.

Problemas de pareja: por supuesto que sentir que la conexión con tu pareja está fallando, que no sientes la misma intimidad que antes, influirá inevitablemente en tus ganas de tener relaciones.

Formas de aumentar la libido en la mujer

Recupera la confianza en ti misma. La libido baja puede estar relacionada con la autoestima: cuida tu apariencia, aprende un nuevo deporte o idioma, aliméntate correctamente…

 Abre tu mente. Sal de la rutina a la hora de mantener un encuentro sexual: prueba nuevas posiciones, nuevos lugares, experimenta…

 Seduce a tu pareja. Prepara un fin de semana en el campo, una velada íntima o una tarde improvisada, es importante reservar tiempo para la pareja.

Comunícate. En lugar de guardarte lo que te molesta de tu sexualidad o de la suya, ábrete y conecta con él/ella. El simple hecho de compartir tus inquietudes puede liberarte de la presión que te atenaza y así despertar el deseo de reencontrarte con tu pareja.

Aleja el estrés. El estrés diario puede afectar a la libido. Abrumada por las responsabilidades económicas, domésticas o sociales, la pareja puede llegar a olvidarse el uno del otro. Juntos, debéis aprender a dejar el estrés fuera del dormitorio.

Consulta a un profesional. Un sexólogo puede aportarte herramientas y pautas para reactivar tu deseo sexual.

En busca del mejor ‘sexting’

Dependiendo de cómo sea la relación previa con la otra persona, deberás adoptar una estrategia u otra. Pero eso sí: siempre con consentimiento

Lo primero, el consentimiento

Si hay feeling, también lo habrá cuando no estéis necesariamente juntos. Y eso quiere decir que, aunque la distancia física os separe, es lógico que queráis seguir explotando ese juego de miradas, piropos y dobles sentidos. Eso sí, no hace falta mencionar que ante todo debe haber consentimiento. En caso contrario, pasaría a ser una desagradable forma de acoso sexual que podría acabar hasta en los juzgados en caso de agravarse. Por tanto, lo primero que has de tener en cuenta es que esa foto picante, ese mensaje lascivo o ese detalle para despertar el interés sexual de otra persona, viene a cuento y es deseada.

Intenciones y fantasías

Por otro lado, merece la pena conocer previamente los gustos del otro. Este puede ser el punto de inicio que tu relación sexual necesita. Con una simple pregunta del estilo: «¿Cuál es tu mayor fantasía?». De esta forma, ya puedes empezar a intuir qué le excitaría que le dijeras, qué es lo que le encantaría que le enviaras, y con base en eso, empezar con el juego. También debes tener en cuenta las intenciones de vuestras interacciones. Puede que quiera tan solo conseguir un poco de excitación para su satisfacción personal e individual, o bien aspire a algo más contigo, como quedar en un futuro no muy lejano o tener una relación de amistad que involucre una atención y cuidado a mayores. Si no lo sabes, tan solo has de preguntar.

No tengas miedo de hacer el ridículo

Una de las ventajas del sexting es que puede tener un componente de humor, por lo que el miedo a hacer el ridículo queda más disipado. Tal vez una pregunta sobre dónde está o qué lleva puesto puede ser el detonante de una intensa conversación sobre lo que os gusta a un nivel sexual. Esta cuestión también puede ser la puerta de entrada para enviaros fotos, el caramelo del sexting. Como decíamos antes, no destapes todo el pastel antes de tiempo. Una foto a contraluz o en la que solo se intuyan partes de tu cuerpo es más sugerente que un desnudo integral.

Peligros a tener en cuenta:

  • Al momento del envío de imágenes y videos con contenido sexual privado, la persona pierde el control sobre las mismas, por lo que puede ser víctima de su difusión.
  • El sexting y ciberbullying están relacionados, ya que una vez publicadas en sitios como redes sociales, la persona afectada puede ser acosada.
  • La persona puede confundirse al enviar el material y enviarlo por accidente a otra persona.
  • El robo del dispositivo donde posee el material, puede hacer que este llegue a manos inesperadas.

Sin embargo, hay varias prácticas que pueden librarnos de un mal trago.

Borra el contenido

Mientras no estés en una práctica de sexting, carece de sentido almacenar las fotos y vídeos en el dispositivo. Bórralo después de hacer sexting para evitar que circule fuera de tu control.

Desactiva la carga de fotos y vídeos a la nube

Esta opción es muy útil cuando queremos guardar información de uso común, pero en casos de alta exposición, siempre es recomendable restringir la multiplicación de la información.

Cancela el pareo entre dispositivos

La vinculación automática de archivos entre nuestros dispositivos personales puede resultar peligrosa si queremos tener un buen control sobre la información privada.

Utiliza aplicaciones de seguridad

Existen varias aplicaciones que te permitirán proteger tu información privada con contraseña, como Photo Private Vault (gratuita para iOS y Android). Además, existen otras que te avisarán en caso de que tu interlocutor realice una captura de pantalla, pero cuidado: nada puede avisarte si la otra persona obtiene una foto con otro dispositivo.

Finalmente, podemos también utilizar un editor artístico (TrickPics) para ocultar con stickers partes íntimas o aquellas que revelen nuestra identidad, como el rostro, tatuajes o marcas de nacimiento.

Cuida tu entorno

Es importante tener en cuenta que nuestro entorno visual también puede revelar información, y en casos donde la práctica del sexting es casual, debemos estar atentos a elementos personales como cuadros o portarretratos.

Y sobretodo, disfruta! 🙂

Sexo Anal: 7 Pautas básicas si quieres comenzar a disfrutarlo

¿Qué sabes sobre el sexo anal? ¿Lo has probado alguna vez? ¿Te produce curiosidad y “mieditos” a la vez? Es curioso como en nuestras reuniones de tuppersex, cuando llegamos a este tema, siempre hay cuatro reacciones muy diferenciadas:

  • Los que no lo han probado y les parece un horror.
  • Los que no lo han probado, aunque tienen curiosidad por experimentar.
  • Los que lo han probado y el resultado fue un fiasco.
  • Los que ya lo han probado y han decubierto una nueva forma de gozar de su sexualidad.

Sea cual sea tu caso, si estás leyendo esto es que algo más quieres aprender sobre el sexo anal, un tema tan prejuzgado como placentero (si se practica bien).

Si ya has tenido alguna experiencia y no ha sido lo que esperabas o quieres iniciarte en este mundo a solas o con tu pareja, te damos algunos consejos para que puedas disfrutar sin dolor ni sobresaltos. Y es que, el ano posee una gran cantidad de terminaciones nerviosas que pueden ser una maravillosa fuente de placer o de dolor si no se practica bien.

Además de que en el caso del hombre entra en juego la estimulación prostática… ¡Todo un mundo para el deleite independientemente de tu orientación sexual!  Así que, si me permites un consejo: relájate, elimina prejuicios y… ¡anímate a descubrir tu cuerpo en plenitud!

Lo que está claro es que para disfrutar al máximo de esta práctica sexual, hay algunas pautas relacionadas con la seguridad e higiene que te recomendamos encarecidamente que tengas en cuenta. ¡Allá vamos!:

1.      Comunicación

¿Tú ya lo has probado? ¿Qué tal fue la experiencia? ¿Tu pareja lo ha probado antes? ¿Le gustó? ¿Le apetece practicarlo contigo? Si quieres probar el sexo anal con tu pareja, abordar el tema antes de nada de forma natural y tranquila, sin presiones, será un buen comienzo. Así, podrás saber si también tiene ganas de probar y compartir vuestras experiencias.

La comunicación libre, respetuosa y abierta es la base de cualquier buena relación.

2.      Higiene en el sexo anal

Para disfrutar de una sexualidad sana y sin riesgos para tu salud y la de tu pareja es muy importante que te tomes muy en serio las pautas de higiene.

Si la higiene es importante siempre en todo lo relativo al sexo, en el sexo anal, más todavía.

Ten en cuenta que nos podemos encontrar restos fecales, con algún tipo de bacteria, por eso es tan importante el uso de preservativo. Al margen de eso, nosotros siempre os comentamos que antes de comenzar es súper importante que vuestros genitales y culetes estén impecables.

Aprovechad para daros esa ducha conjunta que hace tiempo que tenéis en mente, ¡esta opción puede ser un preliminar estupendo! Y no hay que simultanear cavidades, ya que el ano tiene una serie de bacterias que no tiene la vagina y que podrían causar complicaciones. Si usas juguetes sexuales, no olvides lavarlos con un jabón neutro o, idealmente, con un limpiador específico de juguetes anales.

Preservativos y lubricantes

Además, para prevenir el contagio de ETS o ITS, utiliza el preservativo en esta práctica sexual. Para disfrutar del sexo anal sin preocupaciones, recuerda utilizar un buen lubricante de base de agua si es con juguetes sexuales y/o preservativos. Si es piel con piel, puede ser lubricante de base de silicona, normalmente deslizan más y duran más, pero nosotros siempre recoemendamos el  sexo anal con preservativo, así que localiza algún lubricante de base de silicona que sea compatible con látex, no todos los lubricantes de base de silicona lo son.

Si te preocupan las fugas inesperadas, puedes usar un enema para realizar una lavativa, y practicar sexo de forma sana, plena e higiénica. Teniendo en cuenta que para hacerla completa son necesarias unas horas de antelación y esto es algo que hay que hacer esporádicamente,  si se realiza con cierta fecuencia puede haber alteraciones intestinales.

De cualquier forma, la naturalidad es un factor súper importante y si realmente, sí tenemos una buena comunicación con nuestra pareja sexual y al terminar nos encontramos con alguna sorpresilla fecal, tranquilidad, vergüenza fuera, tomáoslo con humor y, eso sí, ¡al terminar, lavadlo todo bien!

3.      Tiempo de disfrute

Para un buen sexo anal es fundamental ir sin prisas, sin relojes ni móviles. Esto no es algo de “pim, pam, pum”, tenéis que dedicarle un poco más de tiempo y mimos mientras el culete se va relajando.

Una buena comunicación con tu pareja sexual, saber si vais por buen camino o no es imprescindible.

Si se trata de un nuevo juego sexual para ti y te preocupa el dolor o la incomodidad, trata de estar relajad@ antes de practicarlo. Ir poco a poco y parar en caso de sentir dolor, os ayudará a tener una buena experiencia.

4.      Lubricación y dilatación

Hay que tener en cuenta que el ano y el recto no  lubrican de forma natural, como la vagina. Por eso, es importante utilizar un lubricante anal para facilitar la penetración. Para tener un sexo anal más fácil y placentero puedes aplicar previamente  un relajante anal, una loción vasodilatadora que se utiliza para ayudar a dilatar la zona que nosotros recomendamos siempre, sobre todo para los que empezáis a descubrir este mundo. El orden de aplicación ideal sería:

– Una buena ducha, si es conjunta, mejor todavía.

– Relajante anal, para aplicar directamente sobre la piel del ano, dejando que penetre durante unos minutos y haga efecto.

– Lubricante de base de agua si se van a utilizar juguetes sexuales o de silicona, pero que sea compatible con preservativos. El lubricante se puede aplicar tanto en la entrada del ano, como en lo que vaya a penetrar (dedo, pene o juguete).

5.      Relajación

Antes de comenzar esta práctica sexual, es importante la relajación de la musculatura anal y la dilatación del esfínter. De lo contrario, se puede convertir en doloroso. Como hemos explicado, puedes dilatar el esfínter de tu pareja previamente con el lubricante y con juegos preliminares, como la introducción de un dedo en el ano, que puedes mover suavemente para conseguir que el músculo se expanda progresivamente.

Sobre todo, cuando se comienza con esta práctica sexual, es muy importante actuar con delicadeza e introducir de forma progresiva tanto los dedos, como el pene, como cualquier juguete sexual, así como tener una comunicación fluida para indicar cuándo seguir y cuándo parar.

6.      Escoger vuestra postura

Prueba y escoge con tu pareja la que más os guste a ambos. Lo importante es que los dos os sintáis cómodos, si bien las posturas de penetración profunda no son las más recomendables para comenzar. Una que suele funcionar bastante bien es en “modo cucharita”, porque de esta forma te puedes ir estimulando tú mism@ por delante, con la mano o con algún juguete, ya tengas vagina o pene.

7.      Prueba con juguetes sexuales

¿Por qué no ayudarte de un juguete sexual? Desde el plug anal hasta el estimulador de próstata para los hombres, existe una amplísima gama de juguetes sexuales tanto para ella como para él, de todos los tamaños. Eso sí, si utilizas un juguete sexual anal, recuerda que SIEMPRE ha de tener tope para evitar que se pueda introducir completamente.

Más allá del clásico plug anal

Los plugs anales te permitirán jugar en solitario o en pareja con total seguridad. Si los usas antes de la penetración, facilitarán que el orificio esté más relajado. Dildos, plugs con vibrador, vibradores para dedos, plugs con cola e incluso con control remoto son solo algunas de las posibilidades que puedes encontrar en nuestra sección de juguetes anales.

Si buscas un kit de iniciación, las bolas anales son ideales. Son conocidas como bolas tailandesas y van aumentando progresivamente de diámetro. Tú decides hasta donde quieres llegar.

Los estimuladores de próstata

Un juguete sexual masculino para hombres en auge es el estimulador de próstata, un dispositivo que estimula el punto G masculino (también conocido como punto P), gracias a su cuerpo principal, que te permite llegar hasta la próstata. El resultado son orgasmos extremadamente intensos y que no tienen por qué ser eyaculatorios.

¿Lo has probado ya? Van desde los pensados para principiantes hasta los estimuladores de próstata para usuarios que buscan diferentes efectos (vibración, balanceo, uso durante relaciones sexuales…).

Y, por supuesto, recuerda que después de utilizar uno de estos juguetes sexuales debes lavarlo y desinfectarlo. Si bien puedes hacerlo con agua tibia y jabón neutro, lo mejor y lo que siempre te vamos a recomendar es que lo hagas con un limpiador específico para juguetes de uso anal. ¡Con la salud no se juega!

¡Y hasta aquí algunas de las recomendaciones más básicas a tener en cuenta antes de iniciarte en el placer anal!

© 2024 pasion.com

LEA ESTO ANTES DE REGISTRARSE

Este sitio web puede contener desnudez y sexualidad, y está pensado para un público maduro.

Usted debe tener 18 años o más para entrar.

Tengo 18 años de edad o más
Dejar